Fotofinish

 F. Javier Panera Cuevas

 

"El tiempo real prevalece sobre el espacio real y la geosfera. La supremacía del tiempo real,

la inmediatez sobre espacio y superficie es un hecho consumado y tiene un valor inaugural (anuncia una nueva época)"

Paul Virilio. Velocidad e información.

 

Señala Paul Virilio en su ensayo El instante real que la amplificación óptica de las apariencias del ámbito humano emergen como la "última frontera", el último horizonte de la actividad tecnológica del hombre; siendo la mejora de la precisión en la "observación teleactual" algo análogo a lo que ayer fue la conquista de territorios o la expansión de un imperio.

El "instante real" que intentan capturar artificios ópticos como la foto-finish y otros instrumentos métricos electrónicos que se utilizan en emisiones televisivas y especialmente en retransmisiones deportivas no es otro que el de la desaparición de nuestra "conciencia inmediata", y en consecuencia, profundizar constantemente en la intensidad del instante presente sólo puede hacerse a costa de perder esa "intuición del instante" tan querida por teóricos como Gaston Bachelard.

Pero, capturar ese "instante real" mediante imágenes supone "matar la movilidad en el espacio del espectador" -sobre todo del telespectador- aislándolo definitivamente de la experiencia sensible. Paul Virilio habla precisamente del "fin del mundo exterior", de ese "mundus de las apariencias inmediatas" que todavía necesitaba de un movimiento de desplazamiento, la construcción de un intervalo de espacio y de un cierto lapsus de tiempo "intervalo negativo y positivo, singularmente devaluado por el intervalo de la velocidad absoluta de la luz (…)"

En estas circunstancias las imágenes emitidas por medios como la televisión, el vídeo o la propia fotografía, ponen en cuestión no sólo la noción filosófica de "tiempo presente" sino sobre todo la de "instante real"

Tal y como hoy concebimos el mundo de la imagen, la noción espacial se encuentra sometida a la temporal, el espacio televisivo no hace referencia a un lugar físico o geográfico, sino a su duración temporal, a su secuencialidad en la programación.

La naturaleza temporal del espacio audiovisual transciende cualquier imagen. El tiempo nos permite transformaciones por aceleración rítmica, ralentización, fragmentación, repetición... En este territorio, el espacio sólo cobra sentido si se define como lo que se altera con el fluir del tiempo, no como "locus" de la representación.

A las deformaciones espacio-temporales de las distancias debidas a la rapidez propia de los transportes y de los desplazamientos físicos de las personas se añade todavía "la intermitencia de esas apariencias transmitidas a distancia". Técnicas que, según Virilio, favorecen un acontecimiento desapercibido: "la repentina cibernización del espacio geofísico"

Tete Alvarez sabe que en el territorio de la imagen lo determinante son las connotaciones más que su icono, entendiendo que no hay imagen sin ideología que la sustente. El mensaje de cada fotografía o cada instalación viaja con las connotaciones de la misma, percibir este mensaje es emplazarse ante una escena y escoger ante lo que en ella sucede, no aplicar el simple voyeurismo (La complacencia en lo observado). Su trabajo es, en este sentido, una continua llamada de atención sobre la artificialidad y la contingencia de las representaciones. En ellas, la percepción como experiencia y proceso tiene una función contrapuntística entre naturaleza y artificio, entre materia e información, entre el creador y la audiencia. La foto-finish aplicada a los transeúntes del espacio público es un ejemplo de todo ello.